Berta Cáceres

Actuemos ahora defendiendo nuestras cuerpas y tierras como lo hizo Berta.

Foto: Orlando Sierra

Hoy a cinco años de tu partida mujeres en todos los rincones del mundo se unen en una acción global solicitando justicia para tus asesinos. La nueva la audiencia a uno de los autores del crimen David Castillo está programado para del 6-13 de abril.

Berta Cáceres, fue una mujer indígena de Lenca, defensora del medio ambiente y los derechos humanos por más de 20 años. Fue cofundadora de la coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Indígenas Populares en Honduras (COPINH), la cual organizó varias campañas en contra de las violaciones de los derechos ambientales ejercidos por empresas multinacionales. Berta alzo su voz contra la construcción de la empresa Desa, la cual tenia permiso de construir una hidroeléctrica en territorio Lenca.

Recuerdo la mañana del 3 de marzo del 2016 recibí la noticia por medio de un grupo de periodistas en Nicaragua que Berta había sido asesinada en su casa. En el 2018 el Tribunal Penal Nacional de Honduras condenó a siete hombres por su asesinato, quienes fueron contratados por la empresa Desa.

En el 2015 fue galardonada con el Goldman Environmental Prize. En la ceremonia de entrega dijo: “ La madre tierra, militarizada, cercada, envenenada, donde se viola sistemáticamente derechos elementales nos exige actuar”.

Berta Vive!

Planting Trees

Nature is our home.

Today, in many countries it’s National Tree or Nature Day, which was established in 1996. I think that not only today we should connect to nature by planting a tree and be aware that it’s helping our natural environment; it should be every day.  

Many initiatives of planting trees had been created by powerful women and organizations founded by women from different parts of the planet from Africa to Asia, America to Europe, and Australia. The core point is that women can help to save our mother Earth.

“A tree has roots in the soil yet reaches to the sky. It tells us that in order to aspire we need to be grounded and that no matter how high we go it is from our roots that we draw sustenance”. Wangari Maathai 

Wangari Maathai (1940-2011) was a Kenyan professor, environmentalist and political activist, and founder of the Green Belt Movement. Since its foundation, it has planted over 51 million trees in Kenya and involved women in decision-making processes.  

She also was appointed as a Goodwill Ambassador to the Congo Basin Forest Ecosystem by eleven Heads of States from the Congo region. 

Moreover, she wrote four books: The Green Belt Movement, Unbowed: A Memoir, The Challenge for Africa, and Replenishing the Earth

Maathai obtained several awards among which are:  

2010: Earth Hall of Fame Kyoto, Japan.

2007: The Nelson Mandela Award for Health & Human Rights, South Africa.

2004: One of the 100 Most Influential People in the World: Time magazine, USA.

I remember how excited I was in 2004, when I heard that she was awarded the Nobel Peace Prize and was the first African woman to win this prize. It was given for her hard work in combating poverty reduction and the conservation of the environment by planting trees. The Norwegian Nobel Committee noted “professor Maathai’s contribution to sustainable development, democracy, and peace.”

Another outstanding woman that has done a lot for nature is Saalumarada Thimmakka, who is over 100 years old and from Gubbi, the southern part of India. She started to plant trees after she and her husband found out that they couldn’t conceive a child. 

In an interview given to Aljazeera in 2013, she said: “One day we thought why not plant trees and tend to them like we would to our children.” 

Thimmaka is a role model environmentalist in India and worldwide. She has received several awards, honours, and cover from the press for her prestigious work in planting and taking care of hundreds of bayan trees on the highway between Hulikal and Kudur, covering a total of four kilometres. Besides, planting bayan trees, Thimmaka has also planted over 8000 other trees with the support of her husband. 

In many countries like Kenya and India, deforestation is a huge problem, and the main reason why these women have worked hard to give back to the forest what human beings have taken; but not every country has the same issue. 

12 years ago when I arrived in Finland for the first time, I was amazed of the amount of forest it has. When you drive from one city to another, some road feel endless because there are just trees and more trees that you see. According, to the Future Brand’s Index, Finland’s natural beauty is rated the third-highest in the world.  

Personally, I enjoy nature in this country. It does not matter what season of the year it is, I like to visit the forest. Two summers ago, I visited Nuuksio National Park for the first time. I remember that I was so glad to have an abundance of nature that I hugged a tree and felt the energy. 

Finns have a lot of respect for their nature as well. A lot of them go there to relax, feel a connection with nature, be secure and have a moment of serenity. They also go to pick berries and mushrooms. I learned this hobby, as well and it is one of my favourites during the summer season. 

Next time you want to work with your hands, I advise you to get them dirty by planting a tree for the next generation and giving something back to our mother nature. 

Do you know a woman in your community that does a similar work as Maathai and Thimmaka? Share the story with us. 

La tierra mi cuerpo

Nuestra Pachamama es defendida por mujeres quienes asumen el cuidado como su cuerpo.

Es el día International de la lucha por la tierra. En muchos países son las mujeres que a costa de su vida asumen la defensa y cuidado de nuestra Pachamama. 

Muchas de ellas viven en pueblos remotos y provienen de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes.

Durante los últimos años se ha expandido las actividades extractivas para la explotación de acueductos hidroeléctricos, exploración y explotación minera, la siembra de monocultivo y explotación forestal. Estas actividades han incrementado los conflictos territoriales y la violencia contra las defensoras de tierra que tuvieron que alzar su voz para que sus tierra no sean tomadas ni contaminadas por las grandes empresas transnacionales.

Muchas de las defensoras sufren todo tipo de hostigamientos, acoso judicial, agresiones sexuales, son desapariciones, deben desplazamiento y asesinadas. 

Según un informe de Global Witness, en el  2018 un total de 164 defensoras/es fueron asesinadas/es fueron asesinadas/os por enfrentar al gobierno y empresas. De este total 17 eran mujeres. America Latina sigue teniendo un alto porcentaje de líderes asesinados. Este es el primer año que Brasil no encabeza la lista desde que Global Witness comenzó el monitoreo en 2012. 

Filipina ocupa el primer lugar con 30 líderes asesinados/as, le sigue Colombia con 24 y luego India con 23. Mientras en Brasil  cuenta con 20, 16 en Guatemala,  México con 14,  República Democrática de Congo 8 y en Honduras 4.  Se calcula que cada semana 4 defensores son asesinados/as. 

En un articulo publicado en Mongabay Billy Kyte jefe de campañas de Global Witness dice que el número de estos asesinatos es alto debido a  “la impunidad generalizada, el estado de derecho débil y las industrias rapaces que invaden cada vez más las áreas que antes no se habían tocado… muchas de las riquezas naturales de América Latina se encuentran en territorios indígenas, los más afectados por las industrias extractivas y los agronegocios”.

En Latinoamérica el concepto Cuerpo-Terrtorio se viene trabajando en varios países.”Lo que sucede con las mujeres es también expresión de lo que ocurre con el planeta. Por eso nos parece muy interesante la dicotomía Cuerpo-Territorio. En Colombia se toman decisiones sobre nuestros territorios, sobre los cuerpos, sociedades y comunidades más vulnerables, es decir las comunidades indígenas y negras, y también las comunidades campesinas. Toda la vulneración que viven los cuerpos también lo viven los territorios” comenta Marcela Gómez quien trabaja en Censat Agua Viva-Amigos de la Tierra.

Desde del blog de Women Wheel donde la rueda se mueve todos los día para visibilizar el trabajo y activismo de mujeres que desafían el poder, las invitamos a conocer a seis mujeres defensoras de la tierra. 

Derek Cabe, es originaria de Filipina y es coordinadora del Movimiento en Bataan sin carbón de la región del mismo nombre, ubicado por la bahía de Manila.

Los pobladores de Bataan,  desde el auge de la explotación del carbón, han estado en constante protesta por la contaminación que afecta su salud y el suministro de agua. Derek ayuda a que estas voces sean escuchadas a través de campañas de demandas y denuncias. Igualmente, dirige una campaña contra la planta eléctrica que está situada en el paseo marítimo, la cual esta aféctando la vida de los pescadores. 

Berta Cáceres, fue una mujer indígena de Lenca, defensora del medio ambiente y los derechos humanos por más de 20 años. Fue cofundadora de la coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Indígenas Populares en Honduras (COPINH), la cual organizó varias campañas en contra de las violaciones de los derechos ambientales ejercidos por empresas multinacionales. Berta alzo su voz contra la construcción de la empresa Desa, la cual tenia permiso de construir una hidroeléctrica en territorio Lenca. 

Recuerdo la mañana del 3 de marzo del 2016 recibí la noticia por medio de un grupo de periodistas en Nicaragua que Berta había sido asesinada en su casa. En el 2018 el Tribunal Penal Nacional de Honduras condenó a siete hombres por su asesinato, quienes fueron contratados por la empresa Desa.

En el 2015 fue galardonada con el Goldman Environmental Prize. En la ceremonia de entrega dijo: “ La madre tierra, militarizada, cercada, envenenada, donde se viola sistemáticamente derechos elementales nos exige actuar”.

María Guadalupe Campanur Tapia, era comunera de Cherán, un municipio que creo su propio sistema de gobierno para proteger el bosque en la zona de Michoacán, México. Guadalupe era una de las dos mujeres que hacía ronda comunitaria. Ella motivó a la población a defender sus bosques contra la deforestación ilegal y despiadada. 

En una entrevista dada en 2016, Guadalupe dijo: “Me dicen vamos a caminar de seis a ocho horas y les dije no importa, yo voy a caminar, y fue de la forma que me integré al grupo de los guardabosques que estuve año y tres meses”. Guadalupe desapareció en en enero del 2018  y posteriormente fue encontrado su cuerpo sin vida.  Ella fue una de las 17 defensoras asesinada en 2018.

Mujer indígena en Nicaragua / Foto: Kimmo Lehtonen

En Colombia tras la firma del Acuerdo del Paz en el 2016, las posturas extremistas ya sea legales o ilegales han ido ganando terreno, causando conflictos en las tierra de comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes.  

En una entrevista dado rtve Jaqueline Romero, quien es lideresa de Fuerza de Mujeres Wayuu y ha sido amenaza en varias ocasiones expresó: “ Al hombre se le asesina, pero a la mujer antes de ser asesinada es torturada y abusada sexualmente”. 

Elmisen Manyoma, era de Buenaventura, Columbia. Lideraba las Comunidades Construyendo Paz en los Territorios (CONPAZ), en la zona de conflicto armado ante la presencia de empresas internacionales de minería y proyectos agrícolas.  Además, Elmisen participó en la red de apoyo entre comunidades para el  intercambio experiencias y protegerse mutua. Fue asesinada junto a su esposo a inicio del 2017. 

Francisca Márquez, es una activista y líder comunitaria de La Toma, Cauca, Colombia. Desde su juventud defendió a su comunidad contra la construcción de una represa que desviaría el río Ovejas, fuente de vida de su comunidad. Pero luego vinieron otros desafíos, Francisca se enfrentó contra la minería ilegal e legal, contra el gobierno por no consultar con la comunidad la entrega de títulos de concesiones. Junto con un grupo de abogados y organizaciones lidió lucha jurídica que resultó en un fallo de la Corte Constitucional reconociendo al territorio como ancestral. 

Francisca ganó en 2018 el Goldman Environmental Prize. En “una entrevista a BBC Mundo dijo: “El planeta está en crisis, el medio ambiente está en crisis … Porque nosotros no somos dueños de la naturaleza somos parte de la naturaleza”.

María del Socorro da Silva, es defensora de la Amazonia en Brasil y pertenece a la Asociación de los Caboclos, Indígenas y Quilombolas de la Amazonía (Cainquiama), coalición de comunidades indígenas, mestizas y afrodescendientes quienes trabajan por la tierra y el medio ambiente. 

María con con los pobladores de Barcarena, localizada en el municipio de Pará cerca del río Tocantins han denunciado a la empresa noruega de extracción de aluminio Hydro Alunorte de contaminar el río con los residuos tóxicos. Sin embargo, la empresa niega que ellos sean los causante de la contaminación. 

María está consciente de su trabajo y no piensa callar. En el diario EFE dijo “Voy a morir de cáncer de riñón o con una bala en la cabeza, pero no me voy a callar”.